Castellano Svenska

La terapia psicocorporal reichiana

Introducción

Desde que somos concebidos y durante todo nuestro desarrollo nos hemos ido adaptando a nuestro entorno. Cuerpo y mente, unidos por el vínculo de las emociones han ido conformando una estructura caracterial única que, anclada en nuestro pasado, limita nuestras percepciones y emociones creando un sistema defensivo al que Wilhelm Reich (1897-1957) denominó "coraza caracterial" o "coraza muscular". Trabajando los tres niveles de esta coraza, mente, cuerpo y energía, la terapia psicocorporal reichiana consigue ablandar y flexibilizarla, reestableciendo el equilibrio psíquico y físico de la persona y devolviéndole su capacidad de vivir con placer y autoestima.

La coraza muscular

Cuando somos niños, los acontecimientos traumáticos, carencias afectivas, los miedos y decepciones que vivimos, nos van marcando tanto psíquicamente en forma de recuerdos y asociaciones, como físicamente en forma de tensiones y bloqueos musculares que con el tiempo se van cronificando. Lo que llamamos "coraza muscular" es, pues, el conjunto de estos bloqueos y tensiones musculares crónicas que se han ido acumulando desde la infancia y que, al final, han llegado a integrarse completamente con nuestra forma de ser. La coraza está ligada a la estructura caracterial de la persona y a su forma de vivir la realidad, y tiene su raíz en una larga serie de procesos de adaptación a un entorno con posibles carencias afectivas, aprendizajes forzados, hostilidad, autoritarismo, dejadez, etc. Con el paso de los años, pues, nos vamos construyendo un sistema de defensa que, al volverse obsoleto con la llegada a la edad adulta, se transforma en una trampa, una trampa de la cual somos incapaces de salirnos solos, pues una de las características más notables de la coraza muscular es el hecho de que la persona que la lleva está tan acostumbrado a ella que no se da ni cuenta de su existencia. Los efectos de esta coraza, sin embargo, se hacen sentir tanto en la mente como en el cuerpo del individuo y se manifiestan a través de síntomas emocionales como una reducción en la capacidad de placer, agresividad contenida, insatisfacción vital, depresión, sentimiento de vacío, ansiedad, etc., y de síntomas psicosomáticos como pueden ser las enfermedades cardiovasculares, dolores de espalda, problemas de obesidad, etc.

La terapia psicocorporal

En la actualidad, la terapia psicocorporal reichiana sigue tres modelos que se aplicarán según las necesidades del individuo y siguiendo los resultados del diagnóstico diferencial (DIDE) que se hace antes de empezar cualquier tratamiento. Estas forma son:

1) La Terapia profunda a la que Reich llamó "Vegetoterapia Caracteroanalítica" y con la que se realiza unas mejoras profundas en la estructura caracterial y la forma de ser de la persona. 

2) La 
Terapia breve o focal, desarrollada por Xavier Serrano* y llamada Psicoterapia Breve Caracteroanalítica (PBC), que implica un trabajo mucho más limitado y que está destinado a mejorar la calidad de vida del sujeto solucionando problemas emocionales concretos. 

3) La Atención en Crisis, una atención específica y focal para momentos de crisis aguda.

Se trata de una psicoterapia en la que se introduce un trabajo corporal con el sistema neuromuscular y el sistema nervioso involuntario (el llamado sistema nervioso vegetativo) como medio terapéutico. Este trabajo sobre el cuerpo facilita la reactivación de experiencias y recuerdos infantiles que de otro modo quedarían inalcanzables para la labor terapéutica. Así, durante las sesiones se trabaja tanto a nivel emocional con la verbalización de la emociones, como con la interpretación de las respuestas corporales y energéticas es decir, la forma de respirar, de hablar y de moverse. 
El trabajo psicocorporal se realiza en un diván y a través de la ejecución de "actings" o movimientos expresivos neuromusculares, cuya finalidad es el desbloqueo de los segmentos de la coraza muscular. La repetición ordenada de los actings a lo largo de las sesiones va estimulando el sistema nervioso vegetativo facilitando así la expresión directa de las emociones asociadas a las tensiones y bloqueos almacenadas en el cuerpo durante la infancia. Así, se va recuperando el equilibrio psíquico y emocional y junto con ello, la autoestima, la capacidad de vivir con placer, la capacidad de gestionar su vida y la posibilidad de dar un giro positivo a su propia realidad.

 

« volver